España, en el Ali Sami Yen
España juega esta noche en el Ali Sami Yen, el archifamoso infierno turco, que, a la postre, no lo es tanto. El estadio del Galatasaray toma su nombre de un estudiante nacionalista fundador del Galatasaray al princio del siglo XX. Ali Sami Yen fundó el club con un propósito fundacional muy claro: luchar contra los ingleses y potenciar a la juventud turca. Eran los tiempos de Atarturk, el fundador de la Turquía moderna, la que enterró el Imperio Otomano y que tan presente sigue hoy en todos los rincones del país islámico más europeizado del mundo. En ese contexto se juega España esta noche el dejar finiquitado el pase para el Mundial de Sudáfrica, el torneo que está señalado en rojo en el calendario de ‘la roja’ y que puede cambiar la historia futbolística y la no futbolística de este país. Los hombres de Del Bosque tienen hoy un partido de postín. Juegan en un ambiente hostil, caliente y enfervorizado aunque no violento ni agresivo con los futbolistas españoles, a los que la hinchada turca admira. El aficionado turco anima sin parar y vive en permanente estado de exaltación nacionalista y eso convierte el partido de hoy en más interesante si cabe. El Turquía- España de esta noche es un gran partido de fútbol y una prueba más para el formidable combinado nacional. Salir indemne del Ali Sami Yen supondrá un paso más en la escalera que lleva a la Selección al trono del mundo. No sólo va a ser un partido de pierna fuerte sino que en frente está Turquía, semifinalista de la pasada Eurocopa y semifinalista del Mundial 2002. Una Turquía que se la juega ante la irrupción de Bosnia en la fase de clasificación. España tiene muchos partidos en el partido de esta noche. El más importante está en conseguir los tres puntos pero en juego están muchas más cosas. Para mi, una victoria poderosa en el Ali Sami Yen significaría que este equipo empieza a ser capaz de cualquier cosa. Y el Mundial es precisamente lo que todos queremos.











