Raúl es el problema del Real Madrid
Sé de sobra que al publicar este post se me van a echar encima una caterva de raulistas, a algunos de los cuales les conozco personalmente, pero no tengo más remedio que insistir en lo que creo firmemente que es el problema de este Real Madrid y el de las últimas temporadas. Para mi, el asunto tiene nombre y apellidos: Raúl González Blanco. El siete mete goles y lucha, faltaría más siendo un futbolista del Real Madrid y cobrando más de 1.000 millones de las antiguas pesetas, pero su aportación futbolística a la dinámica general del equipo es nula. Es más, perjudica. Raúl rinde más en el Bernabéu, donde el Madrid acosa en más ocasiones el área contraria y eso le permite vivir en espacios reducidos (dejemos de lado sus carreras para salvar balones que se van fuera de banda y que encantan al aficionado medido del Madrid). A Raúl se le reconoce espíritu y ‘madridismo’ pero sus piernas no van a la velocidad de movimiento que van sus compañeros. Raúl ralentiza el juego del Madrid, lo convierte en previsible y, lo que es peor, fuera de casa, donde al área contraria no se llega en oleadas sino en cuentagotas, apenas participa. Eso futbolísticamente hablando porque el problema es que Raúl es intocable. Antes de Pellegrini, jugaba siempre y ahora, con el chileno, rota pero para dar sensación de que la rotación es global y no va contra el temido ’siete’, rotan todos y eso implica que Kaká rota, que Cristiano rota, que Benzemá rota y que Higuaín rota más que nadie y eso sin contar que otros como Negredo rotan pero por otros equipos. Pellegrini debe tomar el toro por los cuernos y afrontar el gran problema que todos los últimos entrenadores del Madrid han tenido. Raúl debe pasar a un segundo plano por ley de vida y ese paso atrás debe darlo en solitario, sin camuflarse en rotaciones colectivas. Raúl aún es útil pero desde un rol secundario. Lo demás es forofismo, ser del RAUL MADRID y no del REAL MADRID.










