RESPECT al mono
Twitter: @Israelgmontejo
Con todo el respeto al antiguo y más que digno oficio medieval de bufón, el fútbol, gracias a un puñado de jugadores que confunden el terreno de juego con una clase de párvulos, va camino de convertirse en una bufonada infumable. El asunto empieza a dar grima si no fuera porque ver a tipos y hechos y derechos llamándose entre ellos ‘mono‘; tirándose al suelo como si les hubieran matado; llevarse las manos a la cara de manera frenética mientras se retuercen con varias vueltas de campana; jugando al ‘cucu tras’ en el suelo; insultando por lo bajini y demás asuntos de niños maleducados y malcriados, produce bastante risa. Sin embargo el tono sube cuando los del traje y la corbata que tienen sueldos de ejecutivos de la Coca-Cola se dedican a discernir entre ‘monos’ y ‘vaya morros’ o desempolvar el histórico ‘y tú más’ de forma impérterrita delante de las cámaras. No me atrevo a pensar que no sienten verguenza ajena en cuanto se apagan los focos y se van a sus casas a cenar con la familia. Por si fuera poco, está la UEFA y, por supuesto, la FIFA, que son algo así como la TIA y la A.B.U.E.L.A de los TBO de Mortadelo y Filemón. Esos llevan lo del traje y la corbata al paroxismo, se llenan la boca de conceptos como el Fair Play y el Respect y luego lo único que les importa es la caja fuerte que deben tener en Zurich repleta de francos suizos. A estos, los monos, las tarántulas, los poblados de África y las barriadas marginales, sencillamente, se la repanpinflan. Eso sí, nos hablarán en inglés, nos contarán sus milongas, multarán a diestro y siniestro y se reirán junto al que llama ‘mono’ a un compañero, el que llora de los árbitros, el que defiende el ‘vaya morro’, el que finge una lesión o el que se lleva las manos a la cara como si le hubisen metido un tiro. Lo dicho, RECPECT al mono, que lo merece más que ellos.










