Hace dos semanas, en un Real Madrid-Espanyol, hibo algunos silbidos cuando Pellegrini cambió a Kaka. Fueron pocos y ningún medio de comunicación los reflejó en sus crónicas. Aún siendo pocos, tuvieron un significado especial: el tabú se comenzaba a resquebrajar. Kaka, uno de los intocables del equipo por la cuantía del fichaje, su fama y el aurea de megacrack que le rodea, comenzaba a ser percibido como un ser terrenal por la afición blanca. Tres días después, cuajó un buen partido en Xerez pero en Gerland, ante el Lyon, volvió a aparecer la peor versión del brasileño, la que muestra un jugador sin desborde, que conduce demasiado tiempo el balón, que avanza en horizontal, carece de verticalidad, no le sale un regate y no desequilibra en ninguna de sus acciones. Kaka es uno de los grandes damnificados del partido de ida de los octavos de Champions League. Conozco al Bernabéu muy bien y sé que la afición le está empezando a tomar la matrícula. Algo peligrosísimo. Kaka tiene suficiente calidad para revertir la situación pero el tiempo urge. No tiene más plazo que la vuelta ante el Olympique. El canarinho no está a la altura de lo que él se espera y eso comienza a ser un peligroso lastre para las aspiraciones del Madrid esta temporada. Pellegrini debería protegerle este domingo ante el Villarreal. Una actuación mediocre del astro acompañada de un cambio puede desatar la caja de los truenos. Kaka silbado en el Bernabéu sería un golpe demasiado duro en la línea de flotación del megaproyecto galáctico de Florentino Pérez.
Al ‘ingeniero’ Pellegrini le están cayendo palos desde numerosos sectores por apostar por las rotaciones y porque en ellas entran Cristiano Ronaldo y Kaka, los dos fichajes monumentales de Florentino Pérez. A Pellegrini, los resultados le dan la razón pero el fútbol que practica el Madrid hasta el momento, se la quita. Los blancos llevan pleno de victorias en Liga, han marcado 16 goles y han encajado dos. En Champions vencieron a domicilio 2-5, en lo que es el mejor arranque del Madrid en la Liga de Campeones en lo que llevamos de siglo XX. A pesar de todo ello, a Pellegrini se le da cera. A mi, las rotaciones no terminan de gustarme pero lo cierto es que todos los grandes clubes del mundo las utilizan. El Barcelona ganó el año pasado el Triplete llegando al tramo final de la temporada con un Messi muy dosificado. El Madrid tiene una plantilla compensada. Es verdad que Cristiano o Kaká son futbolistas superlativos y que no tienen un sustituto fácil. Los dos, junto a Iker (el único que no rota); Pepe, Xabi Alonso o Ramos, deben estar en el once que se juegue las habas en los momentos cumbres de la temporada pero para llegar a ese punto a tope tienen que dosificarse en partidos contra equipos como el Xerez, el Tenerife o en la Copa contra el Real Unión de turno. Los que salen por ellos tienen la calidad suficiente para hacer sentir al rival que están frente al Madrid. El problema es, muchas veces, que los teóricos suplentes se sienten como tales y no ponen toda la carne en el asador. Ahí es donde debe entrar de lleno Pellegrini. Conseguir que el equipo funcione como ta, sin fisuras y pleno de motivación es su principal misión. Si lo consigue, las rotaciones serán bienvenidas, si no puede crear ese espíritu, el Madrid será un muermo sin alma a expensas de que sus megacracks tengan el día propicio.
El Real Madrid 2009/10 comenzó a andar ayer por la noche en el Santiago Bernabéu con la espectacular y galáctica, por mucho que a Florentino Pérez no le guste que se emplee este término, presentación de Kaká, posiblemente el astro más querido por el madridismo, por encima de Cristiano Ronaldo. 40.000 hinchas enfervorizados coparon las gradas del coliseo blanco en una puesta en escena absolutamente espectacular y que confirma que el modelo que Florentino encarna conecta directamente con una afición con ansía y hambre de recuperar el terreno perdido con el Barcelona. Florentino presentó a Kaká como ‘un modelo dentro y fuera del terreno de juego’, algo que tendrá difícil de sostener dentro de seis días, cuando pronuncie el discurso de bienvenida de CR9. Entre medias, el Madrid presentará a Albiol y entre bambalinas intentará cerrar las contrataciones de Villa y Xabi Alonso amen de Arbeloa. Pero ayer, fue el día de Kaká, un futbolista superlativo y, como dijo Florentino, educado, cabal, centrado y con las ideas claras. Kaká llega como el nuevo Zidane, jugará con el 8 a la espalda. Un futbolista al gusto del Bernabéu que inicia su andadura en el club con buen pie y con el apoyo de 40.000 seguidores que convirtieron su presentación en la más multidudinaria de todas las que ha habido en el fútbol español. Una gran responsabilidad para un hombre que ya ha demostrado que no le abruma el peso sobre sus hombros. Es campeón de todo y llega al Madrid para volver a ganarlo todo.
Esta noche, a partir de las 8 y 30, en un horario especialmente pensado para que los telediarios abran su edición con la noticia, se presenta Kaká, el primer fichaje de la era Florentino y el hombre que, junto a Cristiano Ronaldo, está llamado a liderar el renacer del Real Madrid. La presentación de Kaká significa, pues, el nacimiento de un nuevo tiempo en el Santiago Bernabéu. Es el año I después del Triplete del Barcelona, una proeza que el Madrid tiene necesidad de emular. Por eso el astronómico desembolso en el fichaje de astros y la celeridad en pagar. Había y hay necesidad de olvidar. Pero esta noche es un gran día en un Santiago Bernabéu que se apresta a vivir una de las presentaciones más multitudinarias que recuerda el mundo del fútbol, y casi seguro que ésta del brasileño se quedará pequeña con lo que se espera que sea la puesta de largo de Cristiano Ronaldo el próximo 6 de julio. El horario propiciará la máxima difusión mediática y facilitará la entrada masiva de aficionados deseosos de ver de nuevo a su equipo liderando el mercado futbolístico. Se esperan cerca de 20.000 seguidores en las gradas y ya hay más de 500 periodistas acreditados. A nosotros, la revista Futbolista, nos han dado pase para un fotógrafo que podrá estar con el crack en el césped. Mañana os publicaremos las imágenes que Fernando Villar obtenga a escasos metros del canarinho. El secreto mejor guardado es el dorsal que llevará. La tienda del Real Madrid ya ha vendido 2.000 camisetas sin número. Otro récord. Suenan el 5, el 10 y el 22. Kaká ha rehusado el 5 porque es el número que llevaba Zidane, olvidándose de que también lo ha llevado Cannavaro, que poco o nada tiene que ver con el galo al margen de compartir incompresiblemente balón de oro. El 10 es de Sneijder y el 22 de Torres. Yo me inclinó porque Kaká llevará el 10 aunque el canterano se aprestó a ceder su número hace ya unas semanas. A estas horas de la mañana, el brasileño estará llegando a Barajas. Con él, el Real Madrid espera recuperar su sitio en el fútbol mundial. Hoy es un día de fiesta para los miles de aficionados que acudirán al Bernabéu y para tantos otros que tienen al astro carioca como uno de los mejores futbolistas del mundo. Lo podremos ver en los telediarios de la noche, que hasta para eso se notan los nuevos tiempos en la Casa Blanca.
Kaká ya es jugador del Real Madrid. Todo un símbolo. Ramón Calderón se pasó tres años prometiendo su fichaje y nunca lo logró. Florentino Pérez lo ha firmado con tan sólo una semana de antigüedad en el cargo. Un buen comienzo para el nuevo presidente, que comienza pisando fuerte y marcando las directrices de lo que quiere para el club: un equipo que juegue bien al fútbol (por eso se ficha a Pellegrini) e instrumentos que lo hagan posible (Kaká). Posiblemente el siguiente en llegar sea David Villa. El jugador pudo ser del Madrid la temporada pasada. Estaba hecho pero problemas de última hora generados en las calderas del vestuario del Real Madrid lo impidieron. La llegada de Villa es fundamental. Con Kaká surtiendo de balones a Villa e Higuaín, el Madrid generará un formidable caudal ofensivo. Raúl y Van Nistelrooy pasarán a un segundo plano. El último eslabón debe ser la cantera. El madridismo reclama la vuelta de un modelo que históricamente ha hecho grande al club. Dispersados por el mundo andan canteranso de primer nivel que han sido ninguneados por futbolistas de medio pelo. Son los casos de Arbeloa (Heinze); Negredo (Saviola); Granero (Van der Vaart) y Mata (Drenthe). Prioridad de Florentino debería ser recuperarlos para la causa pero los primeros pasos que está dando no invitan al optimismo. A Negredo y Granero se les quiere recomprar como moneda de cambio y Arbeloa y Mata ya están lejos de la órbita madridista. Florentino está a tiempo de rectificar. A los seguidores del Real Madrid les gustaría ver un once como éste: Casillas; Torres-Arbeloa-Pepe-Ramos; Guti-Kaká-Mata (Granero)-Lass; Villa-Higuaín (Negredo). Cantera y estrellas. Esa es la cuestión.
Kaká será jugador del Real Madrid los próximos días por tres razones fundamentales: quiere jugar en el Real Madrid; su ciclo en el AC Milán está finiquitado hace tiempo y Adidas, la marca que patrocina tanto al club blanco como al jugador brasileño, quiere que vista la camiseta blanca para reforzar su presencia tanto en el mercado español como en el brasileño, donde Nike es amo y señora. Si está tan claro, ¿por qué no es oficial aún? posiblemente porque el Chelsea enreda todo lo que puede a través de Carlo Ancelotti, su nuevo entrenador, ofreciendo una comisión de escándalo al padre del futbolista y más posiblemente aún porque el domingo hay elecciones europeas y Silvio Berlusconi, propietario del club de San Siro, concurre como cabeza de lista por su partido. La venta del astro brasileño antes de ese día, restaría votos a ‘il cavaliere’ , inmerso ya en multitud de problemas, por lo que tengo pocas dudas de que el martes o el miércoles a más tardar de la semana que viene, Milán y Real Madrid anunciarán oficialmente el acuerdo. Antonio Vázquez, redactor de Futbolista Life, entrevistó hace algo más de un año a Kaká en Milán. Ese día, el crack ya confesó su deseo de vestir la camiseta blanca en el futuro. Su negativa a firmar por el Manchester City era un mensaje encubierto al Madrid. Quería jugar en el Bernabéu, más tras la política que los rossoneros han seguido en los últimos años fichando jugadores como Beckham o Ronaldinho, que le han restado protagonismo sin apenas aportar nada deportivamente. Además, Florentino garantiza un proyecto serio que, de la mano de Pellegrini, se ajusta a las condiciones futbolísticas de un jugador que necesita relanzar su carrera tras dos temporadas grises en San Siro. Lo dicho, el martes o el miércoles de la semana que viene, habrá fumata blanca.
La lista de fichajes del Real Madrid para la próxima temporada empieza a ser enorme. El periodo electoral, la crisis de dimensiones bíblicas que vive el club, el buen estado de salud del Barcelona y el repetido fracaso en Europa abonan la necesidad de fichajes. Si entra Florentino habrá nuevo galáctico. Mi teoría es que Kaká está muy cerca y junto al brasileño, Ancelotti, un técnico que no es del agrado del madrisdismo pero sí de Florentino. En Milán le pondrían un lazo camino de Madrid. Lo de Cristiano Ronaldo es factible pero difícil que coincidan Kaká y Cristiano en el mismo equipo. También está cerca Villa, aunque el despegue de Huntelaar no lo convierte en imprescindible. Si Villa termina en el Madrid, es más que factible que Negredo lo haga en Valencia. El delantero centro del Almería sería moneda de cambio en la operación. El Madrid lo repescaría por 5 millones de euros para abaratar el coste de Villa. El que está seguro en el club blanco es Garay. Central ya fichado. Cannavaro tiene los dos pies fuera y Heinze tampoco gusta, por lo que Garay es esencial a pesar de que el Racing quiere aguantar un año más la cesión. Por si todo esto fuera poco, hace falta un lateral izquierdo con urgencia y se habla mucho de Xabi Alonso para la medular. También hará falta un portero suplente para sustituir a Dudeck. La lista es tremenda pero apuntar estos nombres: Garay, Kaká, Alonso y Villa.