Batalla campal en San Mamés
Al Athletic se le va a caer el pelo. La batalla campal en que se convirtió el césped de San Mamés al final del partido entre Athletic y Anderlecht no es de recibo. Los hinchas belgas, la mayoría de ellos mamados hasta las cejas, provocaron y provocaron, al parecer, durante las horas previas, antes y durante el partido pero las imágenes no dejan en buen lugar a muchos aficionados del Athletic que entraron al trapo y, mucho menos, a aquellos que se decicaron a lanzar objetos contra los belgas desde las gradas superiores o mear en dirección a la hinchada de Bruselas. Mención aparte merece la policía vasca, completamente desbordada y fuera de sitio. Los incidentes quedaron en mera algarada pero la ausencia de policía y el nivel de mamados presente en el estadio al final del partido podía haber provocado una auténtica tragedia. Lo malo para el Athletic es que hace apenas un par de meses, ante el Austria de Viena, también se produjeron incidentes e invasiones de campo. Algo falla cuando juega el club de Bilbao. De momento, si los leones pasan ronda, que vayan buscando estadio y, por supuesto, si yo fuera seguidor del Athletic no viajaría a Bruselas. Huele a caza del vasco.










