A Jiménez no le han dejado dedicar la Copa del Rey a Antonio Puerta
Este viernes sale a los puntos de venta habituales un nuevo número de la revista Futbolista. En ella aparecerá la que ya es la última entrevista a Manolo Jiménez, el hasta anoche entrenador del Sevilla. Una entrevista a doble página realizada por Julio Ocampo en el que el entrenador sevillista dejaba muchos titulares. Ninguno de ellos lo va a poder hacer realidad. Jiménez ha llevado al Sevilla a la final de la Copa del Rey. Un logro para un club que durante sesenta años malvivió en la mediocridad y que se ha acostumbrado muy rápido a lo bueno. El técnico sevillista soñaba con ganar la Copa y dedicársela al malogrado Antonio Puerta y a un jugador con el que contaba al principio de año y que está al borde de la retirada prematura como es Sergio Sánchez. Del Nido no le ha dejado hacerlo. El Sevilla, en esta ocasión me ha decepcionado. Dice Monchi que es la primera destitución de Del Nido en once años. No es una destitución cualquiera. Jiménez es historia viva del sevillismo. Toda su vida deportiva se la ha dedicado al club. Como jugador, como técnico de base que llevo al filial hasta Segunda División y sacó futbolistas que han dado muchos millones a las arcas de la entidad y ahora como un entrenador que había dejado al equipo en disposición de ganar un título, algo de lo que no andan muy sobrados por Sevilla. No sé si habrá algo más detrás de la destitución pero a día de hoy me quedo con las palabras de Jiménez en su última entrevista: “Para mi entrenar al Sevilla es todo un honor”. Eso no lo puede decir cualquiera.










