
El fútbol está cambiando a velocidad de crucero. Antonio Vázquez, redactor jefe de Futbolista, ha regresado hace unos días de Londres, donde acudió en representación de la revista Futbolista, el único medio de comunicación deportivo invitado a un acto donde se acreditaron por invitación exclusiva de Nike cerca de 300 medios de todo el mundo. El motivo del evento no era otro que presentar en sociedad las nuevas Mercurial Vapor de Cristiano Ronaldo, el futbolista más mediático del mundo. La presentaicón fue en una antigua fábrica de principios del siglo XX. Un espacio otrora industrial reconvertido en el centro mediático del mundo del deporte. Todo un símbolo. Ayer estuve con Gárate, el pichichi histórico del Atlético de Madrid. Me hablaba que, en su época, los jugadores se concentraban en un hotel de San Lorenzo de El Escorial, entrenaban en un campo de tierra y comían arroz con huevos fritos y filetes. La noche y el día con respecto a los tiempos que corren. CR9 acudió a Londres en avión privado y helicóptero. No se jugaba una Champions League ni la final de un Mundial. Iba a presentar sus nuevas botas. La diferencia es que esos borceguíes se venderán por cientos de miles y eso es mucho dinero, muchos ingresos para el jugador pero también para Nike, su club e incluso para los medios de comunicación. El fútbol es un negocio. Los tiempos de Gárate y los huevos fritos quedan ya muy lejos. Casi como la prehistoria.
La portada del diario SPORT de ayer no puede menos que dejar estupefacto a cualquier aficionado al fútbol con un mínimo de cabeza. El citado diario catalán hizo, a mi juicio, un juicio demagógico sin precedentes en contra de un futbolista. Sport tildó a Cristiano Ronaldo de ‘provocador, agresivo y chulo’. No contento con ello, ilustró el asunto con tres fotografías que supuestamente acreditan el estilo chulesco, provocador y agresivo de CR9 y para rematar la faena se metió de lleno en su papel de presionar al Comité de Competición con un rotundo ¡con un partido no basta¡. Es decir, Sport, supuestamente un periódico serio, con miles de lectores y un medio de comunicación que debe generar opinión de forma responsable se convierte en instigador contra un futbolista de no se sabe qué odios y en presionador de un Comité al que le dice lo que tiene que hacer. La portada de Sport, a mi juicio, sobrepasa algunas líneas que no deben sobrepasarse. Sitúa a Cristiano Ronaldo en una diana; le construye una imagen que nadie sabe si es verdad o no porque calificar a CR9 de chulo, provocador y agresivo entra de lleno en el terreno de la opinión; apuntala sus atrevidas afirmaciones de forma demagógica y presiona a la Federación. Todo lo que no debe hacer un medio de comunicación. Seguramente, venderán mucho más en esa línea pero para mi pierden su alma. No me identifico con ese tipo de periodismo que apela a la víscera y olvida su función principal, que no es otra que la de informar.
A Cristiano le tienen cogida la medida los árbitros de la liga española. Ayer fue Pérez Lasa el que le mandó a la caseta antes de tiempo tras un codazo del portugués a Mtiliga. La expulsión de Cristiano fue justa como tambièn podría haberse quedado en una cartulina amarilla. Una cuestión de criterio. Nadie puede defender que eso no sea roja pero lo cierto es que el crack lleva ya dos rojas, mucho para un delantero al que cosen a patadas y provocaciones todos los partidos, todas las jornadas. CR9 tiene que aprender a controlar sus impulsos pero no es menos cierto que existe un doble rasero peligroso: provocar y dar y dar patadas sale barato. Basta con cabrear lo suficiente al que las recibe para que éste se tome la jusiticia por su mano y devuelva una provocación en formato de patada destemplada o mano que vuela. A Cristiano le esperan tiempos duros en la Liga de las Estrellas. Es la pieza a cobrar. La medalla en el pecho del árbitro ‘valiente’ y de los cazadores de recompensa que pululan por los estadios. Lo cierto es que en toda historia hay un gran perjudicado: el Real Madrid y un beneficiado indirecto: el Barcelona. El Madrid tuvo que jugar en Mestalla y lo tendrá que hacer en Riazor, dos de las salidas más complicadas del calendario, sin su estrella. En A Coruña se juega buena parte de la Liga y va sin su gran figura. Culpa de Cristiano, es cierto, pero señores árbitros, un poco de protección preventiva tampoco vendría mal.
Leo en el blog de ‘el tomahawk, que publicamos en este mismo paraguas de futbolista digital que Cristiano Ronaldo es ya el más odiado entre los futbolistas del Real Madrid por la afición del Atlético de Madrid, el otrora eterno rival. CR supera en decibelios ‘malignos’ a las dos bestias negras del Calderón: Guti y Raúl. Algo parecido sucede en Barcelona, donde la hinchada culé percibe al portugués como una amenaza latente al dominio de los azulgrana. Paradójicamente, son buenas noticias. Que la afición de los rivales más encarnizados te pone en la diana es sinónimo de que metes miedo, de que estás haciendo las cosas bien para el club que te paga la nómina. A Cristiano le han bastado tres meses para sembrar el desasosiego. Sus goles de falta pero, sobre todo, su tercer gol al Marsella, han abierto los ojos a muchos, que han descubierto a un portugués voraz, supercompetitivo y físicamente portentoso. Con él sobre el terreno de juego, lo publica Marca hoy, el Madrid mete el doble de goles por partido (2,9 ante 1,4) y recibe la mitad. Números que demuestran la incidencia de un futbolista sobre el colectivo. El Madrid es mejor, mucho mejor con Cristiano sobre el terreno de juego y eso sus rivales lo perciben. Por eso, CR será el blanco de las críticas y odios de las aficiones rivales. De lo que estoy seguro es que a él, eso no le importa en absoluto.
Al ‘ingeniero’ Pellegrini le están cayendo palos desde numerosos sectores por apostar por las rotaciones y porque en ellas entran Cristiano Ronaldo y Kaka, los dos fichajes monumentales de Florentino Pérez. A Pellegrini, los resultados le dan la razón pero el fútbol que practica el Madrid hasta el momento, se la quita. Los blancos llevan pleno de victorias en Liga, han marcado 16 goles y han encajado dos. En Champions vencieron a domicilio 2-5, en lo que es el mejor arranque del Madrid en la Liga de Campeones en lo que llevamos de siglo XX. A pesar de todo ello, a Pellegrini se le da cera. A mi, las rotaciones no terminan de gustarme pero lo cierto es que todos los grandes clubes del mundo las utilizan. El Barcelona ganó el año pasado el Triplete llegando al tramo final de la temporada con un Messi muy dosificado. El Madrid tiene una plantilla compensada. Es verdad que Cristiano o Kaká son futbolistas superlativos y que no tienen un sustituto fácil. Los dos, junto a Iker (el único que no rota); Pepe, Xabi Alonso o Ramos, deben estar en el once que se juegue las habas en los momentos cumbres de la temporada pero para llegar a ese punto a tope tienen que dosificarse en partidos contra equipos como el Xerez, el Tenerife o en la Copa contra el Real Unión de turno. Los que salen por ellos tienen la calidad suficiente para hacer sentir al rival que están frente al Madrid. El problema es, muchas veces, que los teóricos suplentes se sienten como tales y no ponen toda la carne en el asador. Ahí es donde debe entrar de lleno Pellegrini. Conseguir que el equipo funcione como ta, sin fisuras y pleno de motivación es su principal misión. Si lo consigue, las rotaciones serán bienvenidas, si no puede crear ese espíritu, el Madrid será un muermo sin alma a expensas de que sus megacracks tengan el día propicio.
Ya hay debate en la calle. ¿Quién es mejor, Cristiano Ronaldo o Lionel Messi?. Yo, sinceramente, no sé responder. Lo que sí sé es que el combate sin tregua entre los dos gigantes el fútbol mundial beneficia al fútbol español, a los aficionados de Real Madrid y Barcelona, sobre todo porque el resto los sufre y a los medios de comunicación que, lo tenemos que reconocer, vendemos muchos más ejemplares con cracks de este calibre por los campos españoles. Lo cierto es que dentro de un mes, France Football coronará a Lionel Messi como mejor jugador del mundo y recibirá su Balón de Oro. Sucederá en el palmarés a Cristiano Ronaldo. Los dos han ganado ya la Champions League y en ambas conquistas han tenido un papel capital. Los dos están entre los futbolistas más mediáticos y mejor pagados del planeta y los dos están padeciendo un calvario con sus selecciones, al borde de quedarse fuera del Mundial. Si eso sucediera, sería una catástrofe para sus países pero también para Adidas, la marca que viste a Messi, y Nike, que hace lo mismo con Cristiano Ronaldo. Por antecedentes y trayectoria, llevan caminos paralelos. Antes, la comparación se matizaba porque uno jugaba en España y otro en Inglaterra pero ahora los dos juegan en la Liga de las Estrellas. Se enfrentan desde esas dos orillas irreconciliables deportivamente hablando que son Barcelona y Madrid y sus números e influencia son idénticos. Cuatro partidos de Liga, cinco goles y la sensación en el ambiente de que son letales. ¿Quién es mejor? Yo no lo sé.
Ayer por la tarde se generó en la redacción un curioso y demagógico debate. Hablaba con Andrés Valladolid, el director de producción del grupo editorial para el que trabajo, y con Antonio Vázquez, el redactor jefe de la revista Futbolista, sobre el coste del fichaje de Cristiano Ronaldo. Yo defendía la postura que esgrimió Alfredo Relaño en AS hace unos días en la que no todos los futbolistas cobran las estratosféricas fichas que perciben los jugadores de Real Madrid o Barcelona, por poner un ejemplo. Yo, al igual que Relaño, defendía que esas cantidades de otra galaxia las perciben también los número uno de otras disiciplinas como la Fórmula 1, la música, el mundo de la banca o el basket NBA sin que nadie se lleve las manos a la cabeza. En estas, a Andrés se le ocurrió preguntar cual sería el presupuesto de un equipo modesto de Primera como el Sporting. Miramos la Guía Marca del año pasado y comprobamos que el dinero para gastar que tenían los asturianos para toda la temporada pasada era de ….¡2 millones de euros! Con ese dinero, el Sporting debe pagar a la plantilla, empleados, mantener instalaciones, fomentar la cantera, costear viajes…es decir, que dudo que ningún jugador del primer equipo gijonés cobre más de 50.000-60.000 euros anuales, y eso para una carrera que se acaba a los treintaypocos. El Sporting no es un caso aislado, ni mucho menos. Clubes modestos hay muchos más que potencias futbolísticas. El Real Madrid, el Barcelona, el Manchester o el Inter son únicos. Detrás de ellos hay una legión de secundarios cuyos jugadores se ganan la vida como cualquier otro currante. Esa es la cara que no abre telediarios o portadas de periódicos nacionales. ¿Y sabeis una cosa? que si el fútbol fuera cuestión matemática, el Sporting tendría que perder algo así como 45-0 contra el Real Madrid, pero esto es fútbol y el Sporting, el Xérez o cualquier otro humilde se comerá al Madrid o al Barcelona cualquier día. Esa es la grandeza de este deporte.
A esta hora ya lo sabéis todos: Cristiano Ronaldo está fichado por el Real Madrid. Ya sé que aún falta el acuerdo con el jugador pero pocos dudamos que ese era y es el problema menor de la negociación. El escollo principal, el Manchester United y Ferguson, ya ha sido sorteado. El club de Old Trafford ha dado el sí. Eso quiere decir que en menos de una semana el Real Madrid hará público el anuncio oficial del fichaje del astro luso. Ahora la pregunta es ¿qué pasa con la cantera? La dejo en el aire por si alguien quiere contestarme.
Cristiano Ronaldo, actual Balón de Oro, está al borde del precipicio. El mejor futbolista del mundo vive su momento más delicado, con Portugal a un paso de quedarse fuera del Mundial de Sudáfrica y con los medios de comunicación portugueses señalándole directamente como máximo culpable. Portugal vive en estado de schock. La posibilidad de no clasificarse para el Mundial es real, tangible. Una situación que parece increible si tenemos en cuenta que en el equipo está el mejor jugador del mundo y un grupo de futbolistas excepcional, subcampeón de Europa hace cinco años y semifinalista del último mundial. Queiroz no ha dado con la tecla y el mal ya está hecho. Portugal tiene los mismos puntos que Albania en la fase de clasificación y ya no depende de sí misma para estar en Sudáfrica. Para un jugador que aspira a marcar una época como CR y que es un icono mundial en imagen y marketing eso sería un desastre de incalculables consecuencias tanto para él como para las multinacionales que invierten millones de euros en promocionarse a través de él.