África, ¿el futuro del fútbol?
Hace poco más de un año entreviste a Alfredo Di Stéfano en su despacho de la asociación de veteranos del Real Madrid. Hablamos de muchas cosas, del fútbol de hoy y del que le toco vivir a él y entre tantas cuestiones, me dejo una meridianamente clara: “el fútbol del futuro es para África. ¿Por qué?, le pregunté. “Porque el fútbol es hambre y en África hay hambre”. No sé si el maestro estará o no en lo cierto y está claro que desde la irrupción de Camerún en el Mundial 82, los especialistas vienen avisando del advenimiento del continente negro sin que eso llegue nunca a suceder. Los grandes del fútbol en el 2009 son los mismos que los grandes del fútbol del Mundial 82. Ahí siguen Brasil, Italia, Alemania, Holanda, España…los Camerún, Nigiera, Costa de Marfil o Senegal apuntan pero no terminan de rematar. Aún así, el fútbol africano ha evolucionado considerablemente. Hace veinte años era impensable que en la Premier, España o en Francia jugaran futbolistas del nivel de Essien, Drogba, Keita, Touré…Los tiempos de Zambia en el Mundial 74 ya forman parte de la historia. Viene esto a colación por el gran nivel que demostró ayer Egipto en su partido ante Brasil en su primer partido de la Copa Confederaciones. Los Faraones pusieron contra las cuerdas a la pentacampeona del mundo. Demostraron que el fútbol africano, en este caso el del Magreb, que siempre ha estado por debajo del África Negra, ha crecido enteros. Aún les queda pero el avance que están experimentando augura buenos tiempos. No sé cuantos años faltarán para que una selección africana gane un gran campeonato pero hace cuarenta años los equipos africanos que jugaban un Mundial no sabían ni colocar una barrera (hay pruebas fehacientes de ello) y hoy ponen contra las cuerdas a cualquiera. Quizas Di Stéfano esté en lo cierto. Lo cual, no me extrañaría en absoluto.










