Terry y Tiger Woods
John Terry, capitán del Chelsea y de la selección inglesa, único canterano del equipo de Stanford Bridge comparte con Tiger Woods, el mejor golfista de todos los tiempos, el haber caído en desgracia por culpa de sus líos de faldas, sus problemas matrimoniales. En Inglaterra y Estados Unidos, en resumen, la esencia del mundo anglosajón, los han crucificado en plaza pública. Han pasado de ser padres, deportistas y casi seres humanos ejemplares, a vestirse de rojo, lucir cuernos en la cabeza y llevar tridente en la mano. Terry y Woods son los hombres más odiados de sus países. Les retiran patrocinios, capitanias, estima y reputación. Son los malos malísimos de la película. La conservadora sociedad anglosajona ha dictado sentencia. La misma sociedad, por supuesto, que no ve con malos ojos las guerras y atrocidades que sus países cometen allá por donde campan. Sin duda, les importa más que Tiger se acueste con una rubia que algunos de sus aliados bombardeen Gaza o que en Cisjordania no haya nada que llevarse a la boca. Sin duda impacta más saber que Terry cobra por pasear a invitados por las inslaciones del club o que se ligue a la ex novia de un compañero. A mi, desde luego, me da igual lo que hagan el Tigre y Terry en sus ratos libres, pero claro, esto es España no Detroit ni Londres.
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1 comentario
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By Musa, 10 Febrero 2010 @ 3:35 pm
Pues no comparto plenamente la opinión de Montejo. Anque la causa sea semejante, creo que ambos vasos no son comparables. Tiger está en un deporte individual, y los patrocinadores se retiran porque no responde a la imagen que se quiera dar. En el caso de Terry, es distinto. No se le está juzgando como futbolista, sino como representante de un equipo, de una selección y, en este caso, de un país. Ser capitán de un equipo, y más aún de la selección de tu país, es algo más que ser veterano y/o buen futbolista. guste o no, representas unos valores para la sociedad, ser capitán es un honor, deben respetarte tus compañeros y la afición, en este caso tu país. Ser infiel significa que no has sido honesto con aquellos más cercanos a ti, entonces, ¿qué valores representas? Ser capitán es ser algo más que negociar las primas. No se le juzga como persona, no se le juzga como futbolista, pero llevar el brazalete de tu país es otra cuestión. Otro tema es que sea respetado dentro del vestuario y siga siéndolo, y ante ello, Capello, que piensa que el fin justifica los medios, le hubiese mantenido en la capitanía, pero quizás piensa también que se es capitan dentro y fuera del campo. Un futbolista está en el ojo del huracán para lo bueno y para lo malo, ahora le ha tocado la segunda parte,,,
Musa