La triste realidad del Atlético de Madrid

Admito que la carta abierta a la afición del Atlético de Madrid enviada a los medios de comunicación por Miguel Ángel Gil Marín me ha dejado estupefacto por lo que tiene de intento de justificar lo injustificable y de señalar con el dedo a rivales y aficionados en contra de su gestión. Miguel Ángel Gil Marín ha metido, a mi juicio, la pata profundamente y, o mucho me equivoco, la afición del Calderón se lo va a hacer pagar con creces este fin de semana. Gil Marín habla de un fútbol idílico que quizá alguna vez existió y carga contra un modelo actual que él y su padre, Jesús Gil, colaboraron a construir. Si el fútbol es hoy en día una sociedad anónima es, entre otras cosas, por gestiones como la realizada por su familia al frente del Atlético. Carga contra Real Madrid y Barcelona por la capacidad que tienen para gastar dinero sin medio a endeudarse y poder fichar cracks mundiales. Capacidad que supuestamente el Atlético no tiene por ser una sociedad anónima y estar sujeto a otras normas. Lo que Gil Marín calla es que su Atleti, durante su gestión, se ha gastado más de 400 millones de euros en fichajes. Un dineral que hubiera dado para fichar a Cristiano Ronaldo, Kaká, Ibrahimovic y Zidane y que sin embargo ha permitio vestir con la camiseta rojiblanca a Nikolaidis, Richard Núñez, Cleber Santana, Diego Costa, Salva…Lo que tampoco dice Gil Marín es que Sevilla, Villarreal y Valencia, por citar unos clubes, sí son sociedades anónimas y por tanto están sujetos a las mismas normas que el Atlético y en los últimos tiempos han ganado Ligas, Copas, UEFAS y visitado la Champions habitualmente y lo que no dice Gil Marín tampoco es que cuando su familia llegó al Atlético, éste era el tercer equipo de España, aspiraba por derecho a ser campeón de Liga, jugaba y ganaba Copas del Rey, disputaba finales de la Recopa...y ¿ahora? ha estado en Segunda, ya no es el tercer equipo de España, no es aspirante prácticamente a nada, ha perdido el espíritu ganador y hace once años que no gana el Real Madrid. Su carta abierta ejerciendo la libertad de expresión es legítima e interesante pero también interesada e incierta.

Carta Abierta de Miguel Ángel Gil Marín

Público íntegramente la carta abierta que Gil Marín envío ayer al diario As. Mañana prometo comentarla. No tiene desperdicio.

1. Sobre la situación del fútbol.

El fútbol ha perdido sus valores fundamentales. Ya no es deporte, ocio y entretenimiento para compartir con amigos y familia. Ahora es un espectáculo cargado de intereses. Se ha convertido en una especie de juicio popular llevado a cabo en la plaza pública, en la que los medios de comunicación agitan a las gentes y éstas, cargadas de problemas e insatisfacciones, se desahogan en la plaza lanzando piedras a quienes señalan los agitadores. Los clubes de fútbol generan una cantidad de información insuficiente para lo que demanda el gran número de medios de comunicación existentes, enfangados en una competencia atroz. No es justo que los clubes tengan que ser víctimas de esa guerra sucia en la que todo vale. Esa guerra, provocada por la necesidad de vender para equilibrar una cuenta de resultados, hace que los que la dirimen se olviden que las Sociedades Anónimas Deportivas tienen que equilibrar la suya. Pero esto es secundario.

2. Sobre las Sociedades Anónimas.

La Ley de Sociedades Anónimas Deportivas nació con defectos. Defectos que se han ido acentuando con el paso del tiempo. El legislador debe procurar que todos aquellos que estén bajo su paraguas legal reciban un trato similar. Y en 1992 el legislador no lo hizo, hizo a los clubes desiguales. En 1992, 38 clubes de 42 se transformaron en Sociedades Anónimas Deportivas y son sólo esos 38 los que están obligados a cumplir con la Ley de SAD. El Gobierno quiso quitarse el problema de la deuda que generaba el fútbol, pero creó una ley injusta porque no obligó a todos a cumplir con la misma Ley. La situación de los dos clubes grandes de España es un permanente círculo vicioso/virtuoso: el no tener límite de endeudamiento permite contratar a los mejores jugadores esto facilita la consecución de títulos favorece la atención de los medios de comunicación atrae a los aficionados permite captar acuerdos con patrocinadores y operadores audivisuales se agigantan las diferencias.

Así no cabe la sana y libre competencia entre clubes, ya que es una competición con distintas legislaciones. Esta desigualdad crea malestar entre los aficionados, que ni conocen ni quieren conocer las limitaciones de unos y los privilegios de otros. Se enfurecen por impotencia, porque no aceptan la desigualdad. Esa sensación, aderezada con la exigencia que transmiten los medios de comunicación, lleva a reivindicaciones casi imposibles, lo que produce un permanente estado de insatisfacción. Es fundamental que cada SAD, como cada persona, como cada empresa, conozca su realidad y sus limitaciones, y fije sus objetivos en función de éstos. El desconocerlos nos impide conocer la realidad y nos hace vivir en la frustración y desilusión.

3. Sobre la situación del Atlético.

El Atlético de Madrid como Sociedad Anónima Deportiva vive en un escenario complejo. Es un club grande, con una gran historia y con una magnífica afición, leal, apasionada y exigente. Pero a la que le cuesta aceptar la desigualdad originada por las limitaciones propias y los privilegios de otros. Convivir en la misma ciudad con otro equipo, que bajo el pretexto de no ser una SAD es apoyado, financiado y protegido por todas las instituciones y medios de comunicación, es realmente difícil. El club Atlético de Madrid, en los últimos cuatro años (desde que concluyó el proceso judicial), no ha dejado de crecer de forma sostenida en todos los aspectos: a) socialmente, con más de 48.000 abonados, 22.000 accionistas, 700 peñas activas repartidas por todo el territorio español y fuera de él, 100.000 aficionados vinculados directamente a través del carnet de socio o tarjetas de pago y cerca de dos millones de simpatizantes; b) patrimonialmente, con activos en suelos y edificaciones (Ciudad Deportiva y estadio) por un valor aproximado de 400 millones de euros; c) deportivamente, con un primer equipo consolidado entre los mejores de España y con participación en la Liga de Campeones de forma regular, con un fútbol base, cuyos jugadores, mucho de ellos internacionales en las distintas categorías, garantizan el futuro deportivo del primer equipo y la presencia mayoritaria en éste de jugadores canteranos. d) comercialmente, con acuerdos tanto audiovisuales como de patrocinio deportivo, así como publicitarios, que garantizan durante los próximos cinco años unos ingresos que permitirán competir a nivel deportivo a un alto nivel.

4. A modo de ruego.

Creo fundamental que entre TODOS luchemos, además de por conseguir los objetivos individuales de cada uno, porque el FÚTBOL recupere los VALORES perdidos, tanto deportivos como sociales. Debemos luchar para que los futbolistas piensen más en su profesión como deporte, con sus valores, entre los que tiene que estar el que no sólo vale ganar sin importar cómo se consigue la victoria. Debemos luchar para que los aficionados vivan el fútbol con pasión, como su espectáculo favorito, pero dentro de los límites de la convivencia, con amigos y familia y el respeto al rival y al deporte. El fútbol es demasiado bonito para no disfrutarlo, y la vida demasiado corta como para vivirla en estado permanente de frustración. Los valores fundamentales del fútbol en particular y de la vida en general, si no los olvidamos, nos permitirán ser más felices y convivir en un mundo de paz y en tolerancia.

Lafita, guerra abierta entre Deportivo y Zaragoza

Ayer estuve en casa de un amigo aficionado y ex socio del Zaragoza que sigue con pasión todo lo referente a su equipo. Estuvimos hablando del ‘caso Lafita’, un futbolista que a mi, particularmente, me parece un jugadorazo pero que, lamentablemente, está infravalorado. Nunca ha sido internacional y, posiblemente, de mantener el nivel Xavi, Cesc, Xabi Alonso, Cazorla, Iniesta o Senna, no lo será nunca pero aún así me parece muy bueno y válido para clubes de la entidad del Deportivo o Zaragoza. No sé quién de los dos tendrá razón. Lo que sí parece claro es que el club maño tiene gran parte de culpa y no por el hecho de no haber abonado en plazo la claúsula de recompra, aunque eso también está sujeto a múltiples interpretaciones sino por el sencillo dato de haber tenido a Lafita en su cantera, en su primer equipo y no haberlo valorado adecuadamrnte. Lafita apuntaba mucho pero el Zaragoza prefirió cederlo al Depor antes que intentar aprovechar sus cualidades, quizás mal aconsejado por Víctor Fernández. Ahora, los maños, han intentedo rehacerse del error y se han encontrado en un callejón con Lendoiro, auténtico lobo de las negociaciones y hombre que jamás regala nada si no te ha cobrado primero algo. Por ello, hay guerra, se ha abierto una brecha importante entre los dos clubes y Lafita, el jugador, como principal víctima. Sospecho que terminará jugando en el Zaragoza pero habrá guerra para rato.

El Atlético de Madrid no da una

A última hora, con el mercado de fichajes a punto de cerrarse, sin posibilidad de realizar una nueva contratación, el Atlético de Madrid vendió al holandés Heitinga, un futbolista que no ha rendido al nivel que se le suponía (internacional holandés y mejor jugador de la liga tulipán) pero que tampoco ha sido un desastre. El Atlético ha ingresado siete millones, aunque en algunas páginas inglesas se habla de seis. Pierde a un futbolista polivalente que entraba de lleno en los planes del cuerpo técnico, con el que, al parecer, no ha contado la directiva para realizar la operación. La situación, por tanto, es caótica. El Atleti vende a uno de sus futbolistas con más minutos a última hora, contra la opinión de Abel y sin posibilidad de realizar un fichaje que pueda suplir la baja. La consecuencia no es otra que el haber logrado debilitar la ya de por sí débil defensa rojiblanca, la línea más floja del plantel. Y todo ello, abriendo una brecha entre directivos y cuerpo técnico. Es decir, ‘piernodoyunas’.

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