Carta Abierta de Miguel Ángel Gil Marín

Público íntegramente la carta abierta que Gil Marín envío ayer al diario As. Mañana prometo comentarla. No tiene desperdicio.

1. Sobre la situación del fútbol.

El fútbol ha perdido sus valores fundamentales. Ya no es deporte, ocio y entretenimiento para compartir con amigos y familia. Ahora es un espectáculo cargado de intereses. Se ha convertido en una especie de juicio popular llevado a cabo en la plaza pública, en la que los medios de comunicación agitan a las gentes y éstas, cargadas de problemas e insatisfacciones, se desahogan en la plaza lanzando piedras a quienes señalan los agitadores. Los clubes de fútbol generan una cantidad de información insuficiente para lo que demanda el gran número de medios de comunicación existentes, enfangados en una competencia atroz. No es justo que los clubes tengan que ser víctimas de esa guerra sucia en la que todo vale. Esa guerra, provocada por la necesidad de vender para equilibrar una cuenta de resultados, hace que los que la dirimen se olviden que las Sociedades Anónimas Deportivas tienen que equilibrar la suya. Pero esto es secundario.

2. Sobre las Sociedades Anónimas.

La Ley de Sociedades Anónimas Deportivas nació con defectos. Defectos que se han ido acentuando con el paso del tiempo. El legislador debe procurar que todos aquellos que estén bajo su paraguas legal reciban un trato similar. Y en 1992 el legislador no lo hizo, hizo a los clubes desiguales. En 1992, 38 clubes de 42 se transformaron en Sociedades Anónimas Deportivas y son sólo esos 38 los que están obligados a cumplir con la Ley de SAD. El Gobierno quiso quitarse el problema de la deuda que generaba el fútbol, pero creó una ley injusta porque no obligó a todos a cumplir con la misma Ley. La situación de los dos clubes grandes de España es un permanente círculo vicioso/virtuoso: el no tener límite de endeudamiento permite contratar a los mejores jugadores esto facilita la consecución de títulos favorece la atención de los medios de comunicación atrae a los aficionados permite captar acuerdos con patrocinadores y operadores audivisuales se agigantan las diferencias.

Así no cabe la sana y libre competencia entre clubes, ya que es una competición con distintas legislaciones. Esta desigualdad crea malestar entre los aficionados, que ni conocen ni quieren conocer las limitaciones de unos y los privilegios de otros. Se enfurecen por impotencia, porque no aceptan la desigualdad. Esa sensación, aderezada con la exigencia que transmiten los medios de comunicación, lleva a reivindicaciones casi imposibles, lo que produce un permanente estado de insatisfacción. Es fundamental que cada SAD, como cada persona, como cada empresa, conozca su realidad y sus limitaciones, y fije sus objetivos en función de éstos. El desconocerlos nos impide conocer la realidad y nos hace vivir en la frustración y desilusión.

3. Sobre la situación del Atlético.

El Atlético de Madrid como Sociedad Anónima Deportiva vive en un escenario complejo. Es un club grande, con una gran historia y con una magnífica afición, leal, apasionada y exigente. Pero a la que le cuesta aceptar la desigualdad originada por las limitaciones propias y los privilegios de otros. Convivir en la misma ciudad con otro equipo, que bajo el pretexto de no ser una SAD es apoyado, financiado y protegido por todas las instituciones y medios de comunicación, es realmente difícil. El club Atlético de Madrid, en los últimos cuatro años (desde que concluyó el proceso judicial), no ha dejado de crecer de forma sostenida en todos los aspectos: a) socialmente, con más de 48.000 abonados, 22.000 accionistas, 700 peñas activas repartidas por todo el territorio español y fuera de él, 100.000 aficionados vinculados directamente a través del carnet de socio o tarjetas de pago y cerca de dos millones de simpatizantes; b) patrimonialmente, con activos en suelos y edificaciones (Ciudad Deportiva y estadio) por un valor aproximado de 400 millones de euros; c) deportivamente, con un primer equipo consolidado entre los mejores de España y con participación en la Liga de Campeones de forma regular, con un fútbol base, cuyos jugadores, mucho de ellos internacionales en las distintas categorías, garantizan el futuro deportivo del primer equipo y la presencia mayoritaria en éste de jugadores canteranos. d) comercialmente, con acuerdos tanto audiovisuales como de patrocinio deportivo, así como publicitarios, que garantizan durante los próximos cinco años unos ingresos que permitirán competir a nivel deportivo a un alto nivel.

4. A modo de ruego.

Creo fundamental que entre TODOS luchemos, además de por conseguir los objetivos individuales de cada uno, porque el FÚTBOL recupere los VALORES perdidos, tanto deportivos como sociales. Debemos luchar para que los futbolistas piensen más en su profesión como deporte, con sus valores, entre los que tiene que estar el que no sólo vale ganar sin importar cómo se consigue la victoria. Debemos luchar para que los aficionados vivan el fútbol con pasión, como su espectáculo favorito, pero dentro de los límites de la convivencia, con amigos y familia y el respeto al rival y al deporte. El fútbol es demasiado bonito para no disfrutarlo, y la vida demasiado corta como para vivirla en estado permanente de frustración. Los valores fundamentales del fútbol en particular y de la vida en general, si no los olvidamos, nos permitirán ser más felices y convivir en un mundo de paz y en tolerancia.



2 comentarios

  • By Ismael Labrador, 7 Septiembre 2009 @ 6:10 am

    Carta abierta a Miguel Ángel Gil:

    1- Sobre la situación del fútbol: Ciertamente el fútbol no es sólo ocio y deporte, sino un espectáctulo cargado de intereses. Y de esos intereses no sólo participan los medios de comunicación, sino también directivos y empresarios que acuden al calor del balón en busca de promoción personal y nuevas vías de negocio. Ciertamente la prensa convierte el fútbol en una plaza pública. Gracias a ello este deporte cuenta con una masa de seguidores cada vez más amplia. Los medios de comunicación ejercen de nexo de unión entre este deporte y sus aficionados, que son quienes sostienen el espectáculos a través de la compra de productos licenciados, el pago de entradas y el seguimiento de los partidos a través de la televisión.

    2- Sobre las sociedades anónimas: La Ley de Sociedades Anónimas Deportivas nación con defectos. Defectos que los propios clubes interesados en su reconversión obviaron. Resulta irónico que Miguel Ángel Gil denuncie que los clubes no tengan límite de endeudamiento cuando son precisamente las entidades que operan bajo la fórmula de SAD quienes acumulan las mayores deudas del fútbol español, como es por ejemplo el caso del Valencia.

    3- Sobre la situación del Atlético de Madrid: El Atlético de Madrid vive un escenario complejo. Y éste empieza por su cúpula directiva. Los actuales dueños del club lograron la propiedad de éste de manera fraudulenta, como judicialmente quedó demostrado. De lo que no hay pruebas es de que el equipo con el que convive en Madrid, y que no es una SAD, sea “apoyado, financiado y protegido” por diversas instituciones. El Atlético de Madrid, en los últimos 20 años, no ha dejado de perder cuota deportiva de forma sostenida. Antes de la llegada de los actuales propietarios el Atlético de Madrid competía por ganar títulos ligueros y su palmarés en esta competición no distaba mucho del que poseían otras entidades, como el FC Barcelona. En estas dos décadas la distancia entre estas dos instituciones se ha disparado en detrimento de los rojiblancos, cuya actual meta no pasa por la conquista de títulos, sino por terminar entre los cuatro primeros clasificados. Asimismo, la cantera del Atlético de Madrid ha dejado de producir activos que asimila el primer equipo en forma de jugadores titulares.

    4- A modo de ruego: Los dirigentes del fútbol español deberían dejar de cargar las culpas de la mala situación por la que atraviesan sus respectivos clubes a los medios de comunicación. Señalar a la prensa y sus presuntos ‘intereses’ mediáticos en favor y/o detrimento de uno u otro club resulta una pobre justificación. No son los medios de comunicación quienes ejecutan decisiones tales como inflar los presupuestos, fijar salarios que superan el 80 por ciento de los ingresos de un club o apostar en su día por la negociación individual de los derechos audiovisuales de la Liga.

  • By Estanis, 8 Septiembre 2009 @ 4:37 pm

    Señor Gil Marín,
    Hágase del athletic (de Bilbao) que es el único equipo que sigue cumpliendo esos valores desde su nacimiento…

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