España se atranca
España suda y suda para sacar adelante compromisos menores. Ayer remontó un 2-0 en contra ante Macedonia, igual que se vio obligada a remontar hace apenas un mes y medio ante Sudáfrica en la Copa Confederaciones. Da la sensación de que a la ‘roja’ la han cogido en cierta manera el truco y que Vicente Del Bosque acumula algunas dudas tácticas y no hay nada peor para un grupo que viene lanzado que vislumbrar sobre la cubierta a un timónel con algunos acertijos que resolver. España sigue ganando porque es un equipazo y porque tiene calidad y pólvora suficiente como para solventar cualquier problema que se le ponga por delante. Dicho esto, hay lagunas en el juego que el técnico tendrá que solventar si no quiere que terminen por convertir en mares imposibles de surcar. El principal de esos ‘charcos’ es decidir si el modelo español apuesta por un punta o por dos. Da la sensación de que con Villa y Torres el equipo tiene pólvora para dar y tomar pero pierde ligazón mientras que cuando juega un sólo delantero, las llegadas y la capacidad de dar el último pase, se multiplican. Tampoco parece Del Bosque haber dado con la tecla para sustituir a Senna mientras que el papel de Cesc sigue sumido en la ambigüedad. Defensivamente también advierto problemas, sobre todo para cerrar los contraataques (EEUU nos marcó así en la Confederaciones y ayer Macedonia encontró una vía de agua que aprovechó sin complejos) y en lateral izquierdo, aunque en este punto sí que se están probando cosas como demuestra la convocatoria de Monreal. En resumen, España sigue a gran nivel pero hay fisuras y esas grietas ante Sudáfrica o Macedonia son subsanables pero esa ya no es la guerra de la ‘Roja’ sino el Mundial del año que viene, donde acude como máxima favorita.










