Xabi Alonso, la pieza clave
El Real Madrid ha completado con éxito el puzzle que se propuso hacer cuando cerró la temporada pasada. En apenas dos meses, ha cambiado de presidente, de junta directiva, de director deportivo, de entrenador y, por si fuera poco, ha renovado en profundidad y con critiero la plantilla. No se puede hacer más en menos tiempo. El fichaje de Xabi Alonso es el punto final a la vuelta de calcetín que ha expermientado el Santiago Bernabéu. Es, además, la última ficha por esta temporada y, a mi juicio, la más importante. Con Cristiano Ronaldo y Benzemá se fichó gol; con Kaká, espectacularidad y último pase; con Albiol se apuntaló la defensa y con Granero y Arbeloa se cumplió con la cantera y la españolazación del equipo. Con Xabi Alonso, en cambio, se consigue algo más: equilibrio entre la defensa y el ataque, pase en corto, desplazamiento largo y robo de balón en la medular. Alonso puede hacer de Lass Diarrá o de Guti, según sea el momento del partido amen de aportar algo de lo que carece el Madrid hoy por hoy: disparo de media y larga distancia. Xabi será el comodín del equipo, un comodín de lujo, con fuelle y con una virtud que muy pocos futbolistas en el mundo tienen: sabe leer los partidos. El Madrid, por tanto, cierra el círculo y completa un plantel de ensueño. Ahora es el turno de Pellegrini, al que se le ha traído todo lo que quería y aún más. Con estos mimbres debe hacer un cesto espectacular. Menos sería un gran fracaso.










