Escribo este post después de que Toquero haya calmado con su gol y los tres puntitos ganados ante un alicaído Espanyol a una afición que comienza a temerse un año de cuchillos largos por La Catedral. A pesar de que el Athletic empezó la Liga ganando, el proyecto de Jokim (Joaquín) Caparrós parece más acabado que un bollo a la puerta de un colegio a la hora del recreo y eso que el utrerano, que conoce bien los tiempos y la idiosincracia de su afición, no ha dudado de poner sobre el césped a canteranos ilusionantes como Muniaín o De Marcos. Con ello, ha ganado tiempo pero la realidad es testaruda. El Athletic las ha pasado canutas ante el Young Boys y el Tronso (se escribe así?) noruego en la fase previa de la Liga Europa. Decir canutas es tirar de eufemismo para definir el nulo juego y el escaso poder de un equipo embarrancado ante clubes menores. Quizás la palabra adecuada sería esperpéntico, y me quedaría corto. Lo del Nou Camp en la Supercopa es directamente hacer el ridículo. El Equipo no ha crecido y, lo que es peor, parece inmerso en la complacencia y la autopalmada en la espalda tras la final de la Copa disputada el pasado mes de mayo. Europa es un gran premio para una afición que se lo merece todo pero para este Athletic jugar la Liga, la Copa y la extinta UEFA esta temporada, con el nivel mostrado hasta el momento y con Caparros haciendo demagogia desde la primera jornada de Liga es poco menos que una invitación a asomarse al barranco de la Segunda División. El tiempo dirá si tengo o no tengo razón. Ojalña me equivoque pero este Athletic huele muy mal.
Pellegrini se ha dado de bruces con la cruda realidad dentro del Gran Sueño Blanco: en el Real Madrid hay razones de estado que están por encima de su criterio y de su ámbito de influencia. La cuestión consiste en desentrañar de qué tamaño son esas razones de estado y hasta dónde abarca el margen de influencia del técnico chileno. A Pellegrini le han traído todo lo que ha pedido y mucho más pero no le han permitido quedarse con lo que ya había y que el mister consideraba aprovechable y apto para su proyecto. Las ventas de Robben y Sneijder, obligadas y a última hora por razones de equilibrio presupuestario, dejan a Pellegrini con el ‘culo al aire’ y con poco margen. Don Manuel ha visto los límites, se los han impuesto y él ha captado la indirecta. Contaba con los dos holandeses, que le aportaban variedad táctica y profundidad de banquillo pero los tulipanes han volado con destino a Milán y a Munich. Pellegrini queda, por tanto, muy bien situado dentro del banquillo pero sin ningun poder decisión en el área deportiva, que es la que se ha encargado de diseñar la estrategia por delegación directa de Florentino Pérez. La situación, por tanto, es clara: Pellegrini solo tiene el cometido de entrenar. De los fichajes y las bajas se encargan otros y está claro que no preguntan demasiado al chileno. El siguiente reto es saber si el técnico tiene mando para hacer las alineaciones o también están vendrán marcadas y diseñadas desde la dirección deportiva vía despacho presidencial.
España suda y suda para sacar adelante compromisos menores. Ayer remontó un 2-0 en contra ante Macedonia, igual que se vio obligada a remontar hace apenas un mes y medio ante Sudáfrica en la Copa Confederaciones. Da la sensación de que a la ‘roja’ la han cogido en cierta manera el truco y que Vicente Del Bosque acumula algunas dudas tácticas y no hay nada peor para un grupo que viene lanzado que vislumbrar sobre la cubierta a un timónel con algunos acertijos que resolver. España sigue ganando porque es un equipazo y porque tiene calidad y pólvora suficiente como para solventar cualquier problema que se le ponga por delante. Dicho esto, hay lagunas en el juego que el técnico tendrá que solventar si no quiere que terminen por convertir en mares imposibles de surcar. El principal de esos ‘charcos’ es decidir si el modelo español apuesta por un punta o por dos. Da la sensación de que con Villa y Torres el equipo tiene pólvora para dar y tomar pero pierde ligazón mientras que cuando juega un sólo delantero, las llegadas y la capacidad de dar el último pase, se multiplican. Tampoco parece Del Bosque haber dado con la tecla para sustituir a Senna mientras que el papel de Cesc sigue sumido en la ambigüedad. Defensivamente también advierto problemas, sobre todo para cerrar los contraataques (EEUU nos marcó así en la Confederaciones y ayer Macedonia encontró una vía de agua que aprovechó sin complejos) y en lateral izquierdo, aunque en este punto sí que se están probando cosas como demuestra la convocatoria de Monreal. En resumen, España sigue a gran nivel pero hay fisuras y esas grietas ante Sudáfrica o Macedonia son subsanables pero esa ya no es la guerra de la ‘Roja’ sino el Mundial del año que viene, donde acude como máxima favorita.
A día de hoy, cuando faltan menos de tres semanas para el comienzo de la Liga española, supuestamente la mejor Liga del mundo, se desconocen los días y los horarios en los que se disputarán los partidos de la primera jornada. Por supuesto, hablar de los horarios de la segunda o tercera jornada es entrar de lleno en el terreno de la ciencia-ficción. A mi, el asunto me parece una auténtica vergüenza. Supongo que muchos de vosotros tendréis planes en la vida más allá del fútbol. Dependeis de saber a qué hora juega el Real Madrid, el Barcelona, el Atlético, el Valencia o el Osasuna, por poner unos ejemplos, para saber si podéis ir a ver el partido, si vais a estar en vuestra ciudad, planificar la hora de la cena con la novia o mujer o, como es el caso de este año que el inicio de la Liga coincide con la Operación Retorno de vacaciones, saber si teneís que adelantar la salida del lugar de veraneo o no. En pocas palabras, poder organizar vuestras vidas con un poco de antelación. El caso me parece más sangrante cuando acabo de comprobar que las ligas holandesa, inglesa y alemana tienen publicados en internet los HORARIOS de todos los partidos hasta la ÚLTIMA JORNADA. De esta manera, un aficionado que quiera ir a ver un partido de la Premier de la jornada 25, pongamos un ejemplo, sabe exactamente a qué atenerse, cuando coger el tren, a qué hora llegará a casa y qué planes puede hacer ese fin de semana. El problema en España es mayúsculo. Mandan las televisiones y no los afici0nados, que somos los dueños de este negocio. Yo desde luego, voy a hacer toda la fuerza que pueda desde mis medios de comunicación para frenar este ataque a los derechos de los aficionados. Y no estaría mal inundar de mails las oficinas de la Federación Española y la Liga Profesional denunciando lo que nos parece una auténtica tomadura de pelo.
PD. EL FUTBOL NO ES DE CRISTIANO RONALDO O IBRAHIMVIC, ES DE LOS AFICIONADOS.
El capitán del Espanyol, Dani Jarque, falleció en Florencia, en la habitación de su hotal, durante la concentración de su equipo en la fase italiana de pretemporada. Dicen, hay que esperar a la autopsia, que un infarto de miocardio acabó con su vida. El Espanyol, la afición ‘perica’ y todos los que sentimos y vivimos el fútbol estamos de luto. Jarque era un central de jerarquía, un hombre de club que acababa de estrenar capitanía; un futbolista querido por su afición y respetado por todos los rivales. El caso de Jarque es el segundo que azota a la Liga española en poco más de tres temporadas. Los ecos de la muerte de Antonio Puerta aún están presentes. Puerta se dejó la vida en el hospital poco después de caer fulminado en un partido que disputaba el Sevilla ante el Getafe. Jarque ha muerto en su habitación del hotel, mientras hablaba con su novia. Muerte súbita lo llaman. Yo no sé cómo denominarlo. Sólo sé que Jarque, el capitán del Espanyol ya no está y que el nuevo estadio periquito, ese que estrenó con el brazalete de capitán al brazo hace apenas una semana, debe llevar su nombre. Descanse en paz.
El Atlético de Madrid ya tiene rival en la ronda previa de la fase de grupos de la Champions League: el Panathinaikos griego. Seguro que la afición rojiblanca se frota las manos pensando que han evitado al Arsenal, el rival más complicado de todos los que quedaban en esta última ronda, a la Fiorentina, el Celtic o el Stugart pero lo cierto es que los rojiblancos harían muy mal en fiarse de un club griego que la temporada pasada superó con cierta facilidad la fase de grupos y que plantó cara con bastantes buenas maneras al Villarreal en los octavos de final. Los griegos están por debajo en cuanto a nivel del Atlético de Madrid pero es que, por lo visto hasta el momento, los hombres de Abel Resino no parecen haber subido el escalón que el año pasado les faltaba para estar peleando con garantías en una competición tan exigente como la Champions League. Lo mejor del debut en Champions es que, de existir caso Agüero, tendrá que resolverse antes del 18 de agosto, fecha del partido de ida. Ningún grande europeo pagará lo que hay que pagar por el Kun si éste juega un solo minuto en la Champions.
PD. Por otro lado, el sorteo de la Champions ha sido más caprichoso que nunca. Los emparejamientos dejarán fuera de la fase de grupos a equipos más que interesantes como Arsenal, Celtic, Sporting Club, Fiorentina, OL o Anderlecht, que se enfrentarán entre ellos mientras que garantizan un billete a ‘desconocidos’ del fútbol europeo como Drebecen, Levski, Zurich, Ventspils…
Confieso mi estupor ante las declaraciones de Joan Laporta. El presidente blaugrana vino a decir, más o menos, que Lionel Messi debía obtener una nueva mejora en su contrato (la quinta en cinco años) para convertirse en el futbolista mejor pagado de la ya de por sí excelentemente pagada plantilla azulgrana para que el jugador “se sintiera querido y con cariño para mantener su compromiso”. Según esta lógica, Messi necesita de algo más de nueve millones de euros al año para “estar contento”. No sé que pensarán al respecto el obispo de Barcelona, los miembros del gobierno de la Generalitat, o los diputados de ERC que pusieron el grito en el cielo cuando el Madrid fichó a Cristiano Ronaldo. Demagogias aparte, las declaraciones de Laporta me parecen lamentables y, entre otras cosas, ponen a los pies de los caballos a Messi. Tal como está el fútbol, el argentino cobra lo que cobra en el Barcelona por cuestiones de mercado. Messi va a ser el próximo Balón de Oro y eso le garantiza el mejor sueldo de la plantilla barcelonista. No hay que hablar de nada más, ni de cariño, ni de compromiso, ni de estar o no contento. Conozco muchos profesionales con la misma edad que Messi que cobran 800 ó 900 euros al mes y están plenamente comprometidos con su trabajo. Lo que ha dicho Laporta nos dibuja un Messi pesetero y llorón, capaz de “no estar contento ni comprometido” con un contrato superior a los 7 millones de euros anuales. Flaco favor hace el ‘president’ Laporta a Messi, al Barcelona y al club.
El Real Madrid ha completado con éxito el puzzle que se propuso hacer cuando cerró la temporada pasada. En apenas dos meses, ha cambiado de presidente, de junta directiva, de director deportivo, de entrenador y, por si fuera poco, ha renovado en profundidad y con critiero la plantilla. No se puede hacer más en menos tiempo. El fichaje de Xabi Alonso es el punto final a la vuelta de calcetín que ha expermientado el Santiago Bernabéu. Es, además, la última ficha por esta temporada y, a mi juicio, la más importante. Con Cristiano Ronaldo y Benzemá se fichó gol; con Kaká, espectacularidad y último pase; con Albiol se apuntaló la defensa y con Granero y Arbeloa se cumplió con la cantera y la españolazación del equipo. Con Xabi Alonso, en cambio, se consigue algo más: equilibrio entre la defensa y el ataque, pase en corto, desplazamiento largo y robo de balón en la medular. Alonso puede hacer de Lass Diarrá o de Guti, según sea el momento del partido amen de aportar algo de lo que carece el Madrid hoy por hoy: disparo de media y larga distancia. Xabi será el comodín del equipo, un comodín de lujo, con fuelle y con una virtud que muy pocos futbolistas en el mundo tienen: sabe leer los partidos. El Madrid, por tanto, cierra el círculo y completa un plantel de ensueño. Ahora es el turno de Pellegrini, al que se le ha traído todo lo que quería y aún más. Con estos mimbres debe hacer un cesto espectacular. Menos sería un gran fracaso.
El ‘Kun’ Agüero hace tiempo que se deja querer con el objetivo de salir del Atlético de Madrid, el equipo que le fichó de Independiente y lo trajo a Europa. Lícito, obviamente y más si nos ponemos en la perspectiva de un futbolista que quiere ganar títulos y al que le doran los oídos clubes con mucho más potencial que el Atlético de Madrid como el Chelsea, el Inter o el mismísimo Barcelona. Para el ‘Kun’, el Atleti no es más que una estación de paso hacia un destino de mayor enjundia. La afición rojiblanca, que no tiene un pelo de tonta, hace tiempo que ya se dio cuenta de qué palo iba el argentino. De ídolo indiscutible ha pasado a futbolista que viene muy bien al equipo porque desnivela, hace goles y produce réditos en el Manzanares. Nada más. El ‘Kun’ ya no es intocable en el Calderón y eso el argentino lo sabe. No creo que Agüero esté mucho tiempo más vistiendo la rojiblanca. Es muy joven aún y tiene una gran progresión por delante. Además, es ambicioso y, por si fuera poco, no está demasiado bien aconsejado. Agüero volará del Manzanares y, seguramente, triunfará donde vaya. El Atleti bien haría en ir construyendo su equipo de futuro con gente de la casa por lo que se avecina. Agüero se irá y ya veremos lo que pasa con Forlán, al que sólo los años ‘atarán’ en la ribera del Manzanares.
El Espanyo vuelve a tener casa propia. Ayer inauguró el estadio Cornella-El Prat, una espectacular infraestructura con capacidad para 38.000 espectadores, todos sentados y con las gradas pegadas al terreno de juego, para que el rival sienta el aliento en la nuca de la afición ‘periquita’. Luis García pasará a la historia como el primer futbolista en marcar en Cornella-El Prat, un estadio al que todavía hay que buscarle nombre. Para los blanquiazules comienza una nueva era. Han sido muchos años jugando en el desangelado Estadio Olímpico, en lo alto de una montaña, sin buena comunicación y peores accesos, con las gradas siempre a mitad del aforo, con lonas en los fondos para tapar cemento y con una pista de atletismo rodeando el campo y alejando a la afición de sus jugadores. La sensación de provisionalidad ha sido siempre flagrante. Con el nuevo estadio, el Espanyol recupera las sensaciones vividas en el viejo y extinto Sarriá. Con el nuevo estadio el club tiene licencia para soñar con un futuro mejor, con un equipo que luche temporada tras temporada por estar en Europa y que tenga una repercusión mediática y deportiva sustancialmente superior a la que tiene actualmente. Cornellá-El Prat es el primer paso de la nueva era espanyolista, una era que tiene como objetivo instalar al equipo entre los más grandes.