El ‘extraño caso’ David Villa
David Villa está como loco por abandonar el Valencia. Lleva todo el verano buscando una salida y en su deseo de abandonar Mestalla le da lo mismo recalar en el Real Madrid que en el Barcelona, que es algo así como darte igual vivir de día que de noche o la carne y el pescado. Lo importante, debe pensar ‘el guaje’, es huir de un club que piensa como si fuera un grande de España y de Europa pero que no tiene dinero para pagar las nóminas de sus futbolistas o empleados, no se sabe a ciencia cierta quién manda o paraliza fichajes porque no puede abonar en efectivo 3 millones de euros, cantidad que, cuando se habla de fútbol, es como si un hombre de la calle no puede pagar el menú en un bar de polígono al contado. Lo cierto es que Villa puede terminar quedándose en el Valencia y, aunque, nunca ha manifestado públicamente su deseo de irse, sus actos han dejado muy a las claras cual es su verdadera intención. No estoy muy de acuerdo con aquellos futbolistas que firman contratos y en sus ganas de romperlos tensan la cuerda hasta límites insospechados con manifestaciones y desprecios públicos pero tampoco me parece de recibo la actitud, extraña e incoherente de Villa. El Valencia se ha plantado y, evidentemente, estando en la ruina quiere sacar tajada por su mejor futbolista. Es lógico y hasta responsable. Lo contrario sería condenar más aún al club. Villa sabe que el Valencia lo quiere vender pero a muy buen precio. Es así. Las cartas están encima de la mesa pero ‘el guaje’ sigue empeñado en no saber de qué va exactamente la partida. Yo, lo tengo muy claro: Villa es del Valencia, el Valencia está en ruina y quiere mucho dinero. Villa quiere irse a toda costa pero no se atreve a decirlo. Como quiere irse a toda costa, se le nota mucho sus ganas de marcharse y de eso se aprovecha el club para estirar más la cuerda. ¿Solución? Que Villa hable claro y el Barcelona, el ahora interesado, se rasque el bolsillo. La razón la tiene, en este caso, el club del murciélago.










