Ola de antivalencianismo en Madrid
Se habla mucho y se escribe más sobre la ola de antimadridismo desatada en Valencia por el ‘caso Villa‘. Un antimadridismo que comenzó con el fichaje de Mijatovic hace ya casi quince años y que se acrecentó en el 2000 con la victoria del Real Madrid por 3-0 en la final de la Champions League que se disputó en Paris. Llorente, el nuevo presidente valencianista, pone sobre la mesa como único argumento para no vender a Villa a los del Santiago Bernabéu ese sentimiento atávico. ¿Cómo vender a su mejor jugador al rival que odia la afición de Mestalla? Villa tiene apalabrado su pase al Santiago Bernabéu y el Valencia necesita dinero para salir de la angustiosa situación financiera en la que se encuentra pero Llorente, fiel intérprete del sentimiento valencianista, prefiere venderlo al extranjero, lo que sería más entendible desde el punto de vista de no reforzar a un rival directo, o incluso al Barcelona, lo que sería una jugada muy poco ética. Lo cierto es que se habla de la ola de antimadridismo y poco o nada de la ola de antivalencianismo que se está desatando en Madrid ante la actuación y el comportamiento del Valencia. El caso es que los sentimientos atávicos e irracionales son siempre de ida y vuelta y si en Mestalla se mira al Madrid con el cuchillo entre los dientes, en el Bernabéu está por ver cómo se recibe al Valencia tras el verano de declaraciones antiMadrid que llegan desde la orilla del Mediterráneo. A mi, al menos, me parece peligroso lo que están haciendo los dirigentes valencianos. Un poco de cordura, señores.










