López Caro, dimisión
López Caro ha puesto, al frente de la sub 21 de España, la única nota negativa de la ‘roja’ desde que comenzase el ciclo triunfal hace ya dos temporadas. Mientras los ‘mayores’ son campeones de Europa, acaban de batir el récord de victorias seguidas y empatar en partidos sin perder con selecciones legendarias como la Hungría de los ‘magiares mágicos’; la Francia de Zidane o la Brasil campeona del mundo en el año 94; la Sub 21 ha quedado eliminada a las primeras de cambio en el europeo de la categoría que se disputa en Suecia y, lo que es peor, dando unas sensaicones y mostrando un juego a años luz de lo que debe ser el estilo y la filosofía de la ‘roja’, y todo ello a pesar de llevar un plantel plagado de futbolistas curtidos en Primera División como Sergio Asenjo (el mejor de los convocados y ya es grave que el mejor de un equipo sea el portero); Jurado, Bojan, Capel o Raúl García. El fracaso ha sido mayúsculo y por tanto pone en evidencia a López Caro como entrenador (fracasó en el Real Madrid y el Celta) y la planificación de Fernando Hierro como director deportivo. No tengo claros cuales fueron los méritos de López Caro para ser nombrado ’segundo’ máximo seleccionador. Tampoco tengo claro los criterios que siguió Hierro para nombrarlo. Ahora, uno y otro deberán explicarse. No es un mal resultado cualquiera. Es un mal resultado traicionando el espíritu de la selección mayor y eso, cuando se habla de categorías inferiores, es gravísimo.










