Calcio, cementerio de elefantes
El otrora poderoso Calcio vive sus peores momentos, oscurecido por la pujanza de la Premier League y superado de largo por la liga española. Los clubes italianos llevan dos años sin asomarse a las semifinales de la Champions League al tiempo que el nivel medio de la Serie A ha bajado muchos enteros. Los grandes clubes están plagados de estrellas en decadencia, jugadores venidos a menos como Beckham, Inzaghi, ‘Sheva’; Zanetti, Del Piero, Nedved, Figo…excepto Kaká e Ibrahimovic y la pujanza (un tanto estancada) de Pato, las grandes estrellas mundiales han dado la espalda al fútbol italiano. Inglaterra lleva la voz cantante ahora mismo, y a la sombra está España mientras que Italia vive aún bajo los narcóticos efectos del ‘moggigate’ y la sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor. A todo esto, el Inter entrenado por Mourinho ha conquistado su cuarto título consecutivo. Lo ha hecho jugando un fútbol sin estridencias. Ha ganado casi sin despeinarse, ante la mirada lánguida e impotente de milanistas y juventinos y sin que la clase media, Roma, Fiorentina, Sampdoria, Genova…diga esta boca es mía. Italia necesita una regeneración futbolística urgente. El problema es por dónde empezar.










