¿Quién primará al Real Madrid contra Osasuna?

Mucho se está hablando de las primas a terceros por ganar este fin de semana. Se habla de las primas que recibirá el Racing de Santander por ganar al Getafe, lo que salvaría al Betis y a Real Valladolid; se habla de primar a un Recreativo ya deshauciado en su visita a El Molinón; se habla y se habla pero ya que el asunto primas a terceros está encima de la mesa nadie habla de lo verdaderamente importante. Si se trata de primar, señores, primen al Real Madrid. Osasuna es el que marca la línea del descenso y juega en el Reyno de Navarra contra el Real Madrid. Si los blancos ganan, todos los demás se salvan así que parece claro que el equipo a primar es el Real Madrid. Mi propuesta, puestos a primar, es que Valladolid, Betis, Getafe y Sporting hagan una colecta, llamen al Bernabéu, pregunten por Raúl y le ofrezcan una primita por hacer su trabajo en el antiguo Sadar. ¿Para qué recorrer España con el maletín en la mano, cuando se puede coger la línea 10 de metro en Madrid y bajarte en la parada Santiago Bernabéu, tranquilamente y depositar el famoso maletín?.

El Barcelona, el mejor equipo del mundo

Ya no hay duda alguna: el FC Barcelona es el mejor equipo del mundo, por encima de un Manchester United al que literalmente machacó en una final de la Copa de Eur0pa en la que el ‘Pep Team‘ pasó por encima de unos empequeñecidos diablos rojos. El Barca es ya dueño y señor del deseado ‘triplete’, una proeza que sólo cuatro clubes antes que los azulgrana pudieron firmar. Celtic, Ajax, PSV Eindhoven y Manchester United, éste último en 1999, antecedieron al Barca en un honor que el equipo de Pep ha conseguido, además, con una enorme autoridad, logrando resultados prodigiosos como el 2-6 del Bernabéu; el 5-2 al Olympique de Lyon o el 4-0 al Bayern de Munich y todo ello aderezado de un sistema de juego y un estilo futbolístico con sello propio. El Barcelona es el mejor equipo del mundo por el triplete pero también porque lo ha alcanzado jugando un fútbol que sólo la selección española, tributaria del juego azulgrana, ha logrado firmar en los últimos años en el planeta fútbol. Hoy es día de celebraciones pero mañana es el primero del futuro, un futuro con color azulgrana pero que tiene un peligro claro que en el Nou Camp conocen muy bien: la acomodación, la desidia y el mirarse el ombligo. Justo lo que le sucedió a aquel gran equipo liderado por Ronaldinho pero en el que también estaban Iniesta, Messi, Xavi, Eto´o o Puyol. Si han aprendido de los errores del pasado, es posible que este Barcelona esté en posición de marcar una época.

Barcelona-Manchester United, el mejor partido del mundo

Hoy, a partir de las 20 horas y 45 minutos se disputa en Roma el partido más importante que se puede jugar hoy en día a nivel de clubes: la final de la Champions League. Juegan el Manchester United, el mejor equipo del mundo porque así lo dice su palmarés durante 2008 (Mundial de Clubes, Champions League, Premier…) y el Barcelona, el equipo que acaba de conquistar el ‘doblete’ en España y aspira a suceder al ManU en la cúspide de la pirámide. En juego estás muchas cosas. La primera de ellas, y la más importante, es dilucidar quién es el mejor equipo del mundo hoy por hoy. La segunda, no menor, quièn será el próximo Balón de Oro. Si Messi o Cristiano Ronaldo, los dos, claro está, con permiso de un grandísimo Iniesta. Posiblemente, quién se lleve el gato al agua, será coronado el próximo mes de noviembre como mejor jugador del mundo. También está en juego la supremacía de la Liga inglesa o la española. De ganar el Barcelona, a los jerarcas de la Premier les resultará complicado sostener que tienen la mejor liga del planeta fútbol. Además, se enfrentan dos estilos de fútbol completamente diferentes. El Barcelona es la asociación y la combinación en estado puro mientras que el Manchester es un equipo cuajado, con múltiples registros y pieles. El Olímpico de Roma, testigo de grandes partidos a lo largo de su historia, se apresta a vivir una noche memorable. Esperemos que gane el mejor aunque tratándose de dos gigantes como Manchester United y Barcelona va a ser algo complicadísimo de dilucidar.

Pitada a Laporta

El barcelonismo demostró el pasado sábado por la noche que tiene buena memoria. Muy buena memoria. La fiesta azulgrana sólo se vio empañada levemente cuando cogió el micrófono Samuel Eto´o y dio las gracias a sus compañeros, a Pep Guardiola…y a Joan Laporta por haber podido seguir esta temporada en el Nou Camp y haber sido protagonista de esta temporada. La grada respondió con división de opiniones, con pitos y aplausos, lo que en el ambiente de euforia que se vive en Barcelona es una extraordinaria derrota para el presidente que ha llevado en cuatro años en dos ocasiones al equipo hasta la final de la Copa de Europa. A Laporta le tienen tomada la medida por lo que representó en sus comienzos en la presidencia y en su labor en la oposición y lo que llegó a ser en los nefastos dos últimos años de la era Ronaldinho. A Laporta se le reprocha en Barcelona que se le olvidó de dónde venía y qué representaba y eso no se perdona. El año que viene dejará de ser presidente del club y aunque prepare entre bambalinas a un delfín, el futuro azulgrana pasa por Sandro Rosell, el cerebro gris que diseñó la primera llegada de Laporta y construyó un plantel que se desguazó cuando Laporta le empujó a abandonar el club. En la mejor temporada de la historia azulgrana, en medio de la celebración, el Nou Camp no tragó a Laporta. Demostró tener buena memoria.

Osasuna, Sporting, Numancia, Getafe…el drama del descenso

Hay aviso de drama y tragedia este fin de semana en los campos de la Primera División. Con el Recreativo ya casi deshauciado; el Getafe-Numancia del Coliseo Alfonso Pérez tiene aires de tragedia griega; de todo o nada para los sorianos y de partido a vida o muerte con el premio gordo de la permanencia para los de Michel. Lo mismo pasa en Zorrilla, donde viaja un Sporting sin la ‘mareona’ por mor del atraco de la directiva pucelana, empeñada en hacer caja a costa de los seguidores sportinguistas. Drama también para Osasuna. Los navarros marcan la línea del descenso y se lo juegan con Barcelona y Real Madrid. Los grandes no se juegan nada y eso les beneficia pero el Barca tiene inercia ganadora y en el Bernabéu se considera el antiguo Sadar un campo con pocas ganas de visitar. Los aficionados madridistas están calentando este partido en los foros blancos: quieren al Osasuna en Segunda. El Betis también tiene mucho que perder en su visita a La Rosaleda. Es derbi regional. La cuestión es que en todos estos partidos se juega mucho más que tres puntos. Descender es un drama, una tragedia. Sueldos, fichas, ingresos de los clubes, repercusión mediática…todo depende de salvar la categoría. Hay jugadores que saben que, de descender, peligran sus contratos. Estos son partidos de verdad, a vida o muerte, con puestos de trabajo en juego. Lejos del glamour de la Champions y la lucha por el título, esto es fútbol de verdad.

CSKA, Zenit, ‘Samba’ Donest, reyes de la Copa de la UEFA

Recuerdo que, cuando era pequeño, los equipos del Este de Europa, del llamado Telón de Acero eran presa fácil para los clubes ingleses, españoles, alemanes o italianos. Jugar contra ellos era recurrir a los tópicos de fútbol contra el ‘general invierno’; disputar los partidos a las cinco de la tarde en un estadio gris repleto de uniformes y contra un rival completamente uniforme, sin extranjero alguno y corte marcial en todos sus planteamientos. Eso cambió con la caída del Muro de Berlín, primero, y la llegada de dinero a espuertas, después. Los nuevos ricos, sobre todo de Rusia, Ucrania y Rumania, han cambiado de arriba a abajo el monolítico fútbol de la antigua Unión Soviética y sus países satélites. Algunos de los millonarios se han dedicado a comprar equipos en la Premier League o Escocia pero otros muchos han invertido sus millones de rublos o de dólares en casa. El resultado es que ahora, los clubes de la antigua Unión Soviética son rivales temibles, modernos, con un fútbol avanzado y plagado de extranjeros de nivel y, lo que es más importante, con màs dinero aún para invertir. El resultado no puede ser más espectacular. Aún están lejos del nivel necesario para asaltar el trono de la Champions League, pero en la segunda competición continental, la Copa de la UEFA, se han convertido en los grandes dominadores. Ayer, el Shaktar Donest ucraniano, se hizo con la Copa de la UEFA al imponerse al Werder Bremen, algo impensable hace unos años. Lo hizo con un once plagado de brasileños de nivel y tras haber competido con calidad en la fase de grupos de la Champions. El año pasado fue el Zenit de San Petersurgo quien arrasó al Glasgow Rangers y hace cinco temporadas fue el CSKA el que dio buena cuenta del Sporting Club de Portugal en su feudo del Alvalade. Los equipos del Este dominan ya parte del fútbol europeo y siguen creciendo. ¿Podrán asaltar en breve la Champions? Yo creo que aún les falta un poco pero no tengo ninguna duda de que aspirarán a ello a lo largo y ancho de la próxima década.

Calcio, cementerio de elefantes

El otrora poderoso Calcio vive sus peores momentos, oscurecido por la pujanza de la Premier League y superado de largo por la liga española. Los clubes italianos llevan dos años sin asomarse a las semifinales de la Champions League al tiempo que el nivel medio de la Serie A ha bajado muchos enteros. Los grandes clubes están plagados de estrellas en decadencia, jugadores venidos a menos como Beckham, Inzaghi, ‘Sheva’; Zanetti, Del Piero, Nedved, Figo…excepto Kaká e Ibrahimovic y la pujanza (un tanto estancada) de Pato, las grandes estrellas mundiales han dado la espalda al fútbol italiano. Inglaterra lleva la voz cantante ahora mismo, y a la sombra está España mientras que Italia vive aún bajo los narcóticos efectos del ‘moggigate’ y la sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor. A todo esto, el Inter entrenado por Mourinho ha conquistado su cuarto título consecutivo. Lo ha hecho jugando un fútbol sin estridencias. Ha ganado casi sin despeinarse, ante la mirada lánguida e impotente de milanistas y juventinos y sin que la clase media, Roma, Fiorentina, Sampdoria, Genova…diga esta boca es mía. Italia necesita una regeneración futbolística urgente. El problema es por dónde empezar.

Wenger, Kaká y Ribery

Es probable que el próximo 25 de mayo, lunes dos días antes de la final de la Champions League, Florentino Pérez presenté su proyecto deportivo a corto y medio plazo. El que será con toda seguridad nuevo presidente de la entidad madridista viene con un gran fichaje bajo el brazo y con la intención de invertir lo invertible para reconstruir a un equipo diezmado moral y deportivamente ante el empuje del Barcelona. Cuentan que Wenger será el nuevo timonel y mucho temo que, en ese caso, empezamos mal. Wenger significa proyecto, trabajo a largo plazo y control absoluto de la parcela deportiva en la que es el único interlocutor con los futbolistas. Si Florentino tiene cerrados a Kaka y Ribery, ¿cuenta con el beneplácito del francés? Si no es así, el Florentino actual estaría comentiendo los mismos errores que el Florentino del pasado, el que llevó al Madrid al desastre. Otra duda que me surge: ¿Qué papel jugará Valdano en el organigrama deportivo?. Repito, Wenger no admite más interlocutor que él. Así que vermos si Florentino no está comenzado la casa por el tejado.

La alegría infinita del Barcelona

Ayer por la noche, al filo de las once y media, nada más marcar Xavi el cuarto gol del Barcelona en la final de Copa, empezó a sonar mi móvil. Era Rakel, mi novia, me enviaba un mensaje desde Torremolinos, donde vive. El texto del mensaje era simple: “oe, oe, oeeeee, oe, oe…”. Viene esto a colación porque el sms de Rakel, barcelonista confesa, es el símbolo de la alegría que vive el barcelonismo, instalados en la euforía continua y con las tiendas de campaña casi en campamento permanente en Canaletas. El barcelonismo vive el mejor momento de su historia. Nunca antes se había visto en una situación parecida. Campeones de Copa, virtuales campeones de Liga; con la final de la Copa de Europa a dos semanas vista y con el recuerdo aún a flor de piel del histórico 2-6 del Santiago Bernabéu y el tanto de Iniesta sobre la bocina en Stanford Bridge. La vida se vive y se siente hoy en azulgrana, para desgracia del eterno rival blanco. Ningún equipo español se ha visto antes en una tesitura semejante. Por eso, pase lo que pase, ya la temporada 2008/09 es la mejor de la historia del club. Mérito de Guardiola, del modelo de trabajo instaurado en el Barcelona desde hace años y que ha permitido la generación de futbolistas actual (Xavi, Iniesta, Bojan, Puyol, Messi, Valdés, Busquets, Pedrito…) y el compromiso de unos jugadores que el año pasado vieron las orejas al lobo y han sabido rectificar. Por eso, el mensaje nocturno de Rakel tiene tanto significado.  Es el resumen de un estado de opinión, de un sentimiento. Y ya sabemos que la vida es, simplemente eso, sentimiento.

Final de la Copa del Rey

Hoy hay partido de fútbol, partido de los de antes, grande, definitivo, un no va más cargado de pasión y en el que se enfrentan dos estilos de fútbol completamente diferentes y que cuentan con un respaldo social de incondicionales absolutamente excepcional. El fútbol, pues, se viste de gala a pesar de que la fiesta comience a las diez de la noche y en un día laborable. Culpa de la Federación, empeñada en minar un torneo legendario. Hoy juegan Athletic y Barcelona, los dos gigantes de la Copa del Rey. Entre los dos suman 47 entorchados y la friolera de 69 finales. Valencia ya esta invadida por aficionados, sobre todo del Athletic, inmunes a la hora y el día de trabajo. El partido cuenta, además, con unos alicientes y condicionantes que lo convierten en un hecho diferencial. El Barca tiene su primera parada hacia el triplete, un hito que nadie en el fútbol español ha logrado jamás. La Copa puede ser el primer título de la era Guardiola y reafirmaría a los azulgrana en su modelo de fútbol-toque-ambición y asociación. En cambio, el Athletic es más tribal. Caparrós y Vizcaya apelan a la tribu para su cita con la historia, su partido más importante en el último cuarto de siglo. Modelo contra tribu. Barcelona contra Athletic. Y el título de Rey de Copas sobre el tapete de Mestalla. Y todo eso a las diez de la noche y en día laborable por capricho federativo.

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