Florentino, presidente del Real Madrid
Me huele que los socios del Real Madrid tendrán una segunda parte de Florentino Pérez como presidente del club. Es la mejor de las alternativas existentes dada la elitista y discriminatoria ley que obliga a avalar un porcentaje de los millonarios presupuestos a quien quiera acceder al cargo. Con la ley en la mano, nadie que sea multimillonario puede ser presidente del Real Madrid, Barcelona, Athletic u Osasuna, los cuatro clubes que aún aguantan el embate de las sociedades anónimas. Florentino aún no ha dicho esta boca es mía pero en el entorno del club se detectan movimientos que inducen a pensar en que el ex presidente añora el cargo y estaría dispuesto a volver. Seguramente, como buen estratega, Pérez no dirá esta boca es mía hasta después de la asamblea del 29 de marzo pero ya sabe que cuenta con el apoyo de los principales medios de comunicación y de algunos pesos pesados del vestuario. A Florentino le queda por ganar la batalla de una calle que no ve, en muchos casos, con buenos ojos a un ex presidente que se fue dejando el barco en mitad de la tormenta, con una sequía de títulos histórica y reconociendo públicamente su incapacidad para dominar un vestuario de cracks que él mismo había quedado. Por eso quizás, en los aledaños del Bernabéu se reparten durante los últimos partidos algunso periódicos sospechosamente afines al ex presidente. Florentino sabe del poder de la persuasión a través de la comunicación. Para mi no hay debate. Florentino se va a presentar. Mi única duda es cuándo lo hará oficial y si alguien se atreverá a disputarle el puesto. Yo creo que no.










